CITAS: Manipulación de la Verdad o darlas a medias,…genera pensamientos y conclusiones defectuosas, generalmente de mala intensión, con ribetes de Libelo es parte del control Mediático (Radio, Prensa y TV), con el cual el medio cibernético es una alternativa para no caer por falta de información libre de dicha Censura.
Primero nos mienten, nos controlan a través de las noticias manipuladas y el miedo colectivo, con fantasmas que no existen (como el ‘Cuco’, que cuando niños nos metía en cintura, pero nunca lo conocimos en la realidad) o fueron creados por su maquinaria, para luego ‘aclarar’ pero recalcando lo importante que fue hacerlo y por el ‘bien de Todos’; como vimos con la invasión a Irak, justificada en una mentira y unos lazos terroristas que no existían (‘Sadam financiaba a Al Quaeda’, cuando su propia central de inteligencia le informaba que esa unión no existía y delato hasta su propio agente, que es delito federal) o negar que violaba tratados internacionales con los prisioneros en Guantánamo, para luego reconocerse, tan tarde como ayer, de aceptar que si tiene cárceles secretas y para lo cual justificó la intervención de grabaciones telefónicas y filtros a la red de Internet.
Pero en Colombia no es la excepción, cuando vemos actuaciones del Das, Gaula, Ejercito, el sicariato ‘para’ y mirando para el lado o sino haciendo el trabajo con miembros activos del gobierno, para luego pretenderse pasar como casos aislados, aún con lo seguidito que se presentan y a diario, las desapariciones que igualmente describía Castaño en ‘mi confesión’, pero que ahora pretenden implementar los tenderos de la Undeco, propuesta por un condecorado con la cruz de Boyacá por el actual presidente.
No se necesita mas descaro, lo hacen abiertamente y entretienen a la Iglesia, con la pronta liberalización del Aborto.
Por ello, traeremos nuevamente a colación ciertos argumentos, que tienen sólo el gran propósito de distorsionar la Verdad y los Hechos, para controlar la historia y el futuro. Tales como:
IV-Referencia Especial al Cuartelazo del 31 de Julio.
Del trabajo: ‘Panamá en la Guerra de los Mil Días’, Premio Nacional ‘Ricardo Miró’ 1986-Historia., del Autor: Sr. Humberto E. Ricord. (Páginas 55 a111)
Ver completo en PDF-Parte II (1): <http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/guerramil2.pdf>
Donde se le cita expresando previamente el asunto del sello, con la firma de Sanclemente, en poder de ‘todos los Ministros’ y no sólo en el de Gobierno, que para sorpresa no aparece luego en ese contexto y sólo se concluye en la mente malsana de algunos mal llamados historiadores que lanzan su bolita de nieve. Y para ello transcribimos, más adelante, el contenido completo de dichas expresiones; en la segunda parte, el capítulo 4º de su trabajo y pueda Usted, sacar su propia conclusión.
Citamos, con anterioridad*, el ‘contenido de oídas’ del Autor al exponer al Presidente Sanclemente como un pelele de su Ministro de Gobierno, ‘un tal Rafael Maria Palacio’
[(2), pero que desde el punto de vista de esta nueva citación, se le expone como una marioneta política del prócer Miguel Antonio Caro, sin mostrarse evidencia alguna al respecto, pues para otros su manipulado lo era el anciano Presidente] y contrario a una realidad, que da recientemente a la Luz el investigativo análisis del Historiador Otto Morales Benítez (3), dando al traste con esas infundadas aseveraciones producto del ‘tira fango,…que algo queda!’ (hasta con dictámenes psiquiátricos, como el que articula Alberto Abello Vives, ver: <http://www.palacio.org/Hablamos/0000004d.htm>
, muy especialmente cuando esa bolita de nieve crece y aplasta luego como Alud, como todo juicio de la Historia, a los que la pusieron a rodar y así se encarga éste, de poner eventos en justa Perspectiva.
La Historia conoció a sus Traidores, los ‘historietadores’ que nos cuenta Chelo se lucen al hacer el trabajo de la sucia componenda, pero recuérdelos, pues hoy vivimos unos momentos similares; pues es a quienes les toco hacer el trabajo, de ceder y firmar los Tratados, con los graves conflictos e intereses particulares que servían más al Tio Sam y su ‘nuevo orden mundial’, algo que no es nuevo y ya viene con la nueva Doctrina Monroe, desde el Siglo XIX; sin reciprocarle nada al Terruño, que les vio nacer y aun así nos despojaron del Canal y el Istmo, que sólo como un recuerdo quedó plasmado cual testigo mudo en nuestro actual Escudo Patrio (ya hay propuestas para su cambio, mas, después de invertírsele la banda presidencial al reelecto presidente en su posesión).
Te invito a conocer más detalles de los sucesos, del traicionero Golpe de 1900, por la mano de este premiado escrito de Ricord y como lo narra textualmente en su IV Capítulo, en la segunda parte PDF de su trabajo, ya citada previamente su localización en la red cibernética (págs.: 55-58, parte II), que rezan:
El golpe de Estado del 31 de julio de 1900 es uno de los sucesos capitales de La Guerra de los Mil Días. No basta, pues, la esquemática alusión anterior, para auxiliarnos en la comprensión global del panorama de esa Guerra, que es uno de nuestros intereses, en esta Primera Parte.
Los orígenes inmediatos del 31 de julio se retrotraen a la elección presidencial de julio de 1898, cuando los históricos postularon a Rafael Reyes y a Guillermo Quintero Calderón; Caro y los nacionalistas, a Sanclemente y a Marroquín y los radicales a Miguel Samper y a Foción Soto. Caro pretendía su continuismo, por conducto de sus dos candidatos valetudinarios y ancianos. Pero las cosas no le fueron fáciles y por la precaria salud de Sanclemente se dio posesión a José Manuel Marroquín, en agosto de 1898, quien no atendió las directrices de Caro. Este maniobro eficazmente. Hizo que Sanclemente viniera a Bogotá y se posesionara de modo nominal de la Presidencia, porque de inmediato hubo de trasladarse a Anapoima y a Villeta, tratando de evitar que le ocurriera una muerte próxima.
Es comprensible que el Gobierno, sin un Presidente efectivo, trabajara anárquicamente. El Ministro de Gobierno, Rafael M. Palacio, era el de mayor valimiento. Pero todos los Ministros, como sabemos, utilizaban el facsímil de Sanclemente, como aprobación presidencial de los actos oficiales. El advenimiento de la Guerra agudizaría este desgobierno.
En adición a las dificultades económicas nacionales, ordinarias, la Guerra trajo el recrudecimiento de la corrupción gubernamental, a causa de los nuevos gastos fiscales inevitables. Los históricos habían dejado bien claro que no respaldarían al Gobierno de la nómina Sanclemente-Marroquín, porque entendían que ella continuaba la dominación ejercida por Miguel Antonio Caro y su grupo de nacionalista. Llegaron al extremo de manifestar que tampoco apoyarían el esfuerzo bélico de los últimos.
Alejada la mayoría de los jefes militares conservadores de la capital, por la urgencia de atender los frentes de guerra y la conducción de los ejércitos oficiales, el débil Gobierno Sanclemente tenía pocos sostenedores. La forma en que continuaban despachándose los asuntos gubernamentales, con el anciano Presidente en Anapoima y en Villeta, era de lo más precaria, y en puridad, el Ministro Palacio seguía con las riendas del poder. Ese Gobierno carecía de cohesión y no era difícil que un movimiento interno lo derrumbara. A esta labor se dedicaron los históricos.
Los hermanos Martínez Silva, Guillermo Quintero Calderón, José Vicente Concha, Alejandro Gutiérrez, Miguel Abadía Méndez, el propio vicepresidente Marroquín y otros, formaban en las filas conspiradoras, si bien Marroquín no figuraba abiertamente entre los complotados. Fue el General Jorge Moya Vásquez, partidario de la deposición de Sanclemente, quien le advirtió al General Manuel Casablanca, Ministro de Guerra, que iría a Villeta, para cambiar el Gobierno. Casablanca se limitó ese mismo día, el 31, a solicitar personalmente a los Martínez Silva y otros conjurados, que desistieran de sus propósitos. Después del mediodía, Moya Vásquez se presentó a la ciudad y acuarteló sus tropas. Con su hermano (Genaro Moya) y Francisco A. Gutiérrez fue más o menos desalentado ante Casablanca. Allí, Gutiérrez dio vivas a Marroquín y todos salieron a la plaza de San Agustín, con el objeto de apoderarse de los cuarteles. No hubo resistencia alguna de parte de los jefes militares, y el grupo de civiles se hizo dueño de la situación. José Vicente Concha estaba al mando de un grupo de conservadores jóvenes (los Cívicos), frente a los quinientos policías que comandaba Arístides Fernández, su jefe, sanguinario personaje que esperaba cualquier hecho adverso al cuartelazo en la plaza de San Agustín, pues había prevenido a Carlos Martínez Silva: “Entro en el movimiento, pero si resulta mal, yo los fusilo a todos”. Como no hubo oposición en los cuarteles, Fernández se plegó al golpe incruento, sin muertos, sin heridos, sin disparos.
Ya de noche, se pudo averiguar el paradero oculto del Vicepresidente Marroquín, y conducido al palacio de San Carlos por Miguel Abadía Méndez, recibió las aclamaciones del pueblo, el tañido de las campanas y los disparos regocijados de la artillería.
Antes de consumado el cuartelazo, los conspiradores tratan de llegar a un entendimiento con don Aquileo Parra, al que ofrecen “una paz honrosa”, un cuerpo constituyente, libertad inmediata de los presos políticos y otras garantías para los liberales. Parra acepta apoyar el cambio de gobierno. Estos ofrecimientos fueron reiterados el 3 de agosto por Carlos Martínez Silva, Guillermo Quintero Calderón y Miguel Abadía Méndez, en su calidad de Ministros recién nombrados por el Vicepresidente Marroquín, quien se había expresado, en su posesión del 1o. de agosto, de esta guisa: “Una guerra sangrienta divide a los colombianos. Yo quiero hacerla cesar mediante la promesa que hago solemnemente de respetar y hacer que se respeten los derechos civiles y políticos de todos”. (29)
Algunos hechos grotescos se dieron con motivo del cuartelazo. A principios de agosto, Sanclemente quedó detenido en su domicilio y el 28 del mismo mes un grupo de soldados lo enjaula irreverentemente, para conducirlo a Potosí. (30) Otro de esos hechos fue el paseo en burro que el 11 de agosto la soldadesca bogotana le dio al ex-Ministro Rafael M Palacio.
Sin embargo, al lado de quienes se proponían, en el nuevo Gobierno, lograr la paz, se dio el nombramiento de Arístides Fernández para Gobernador de Cundinamarca, reteniendo su cargo de Jefe de la Policía. Con mando de tropa y con autoridad de jefe civil y militar (Gobernador), adoptó medidas y tergiversó instrucciones, para dificultar el entendimiento que condujera a la paz. Las conversaciones iniciadas por Martínez Silva, Abadía Méndez y Quintero Calderón, tenían el apoyo primerizo de Marroquín. Pero el 25 de agosto ya los tres Ministros entraban en conflicto con el Vicepresidente y éste expresó que ellos actuaban por su cuenta y riesgo, en carta de 4 de septiembre para Aquileo Parra, pues explicaba que habían actuado “no solamente sin mi autorización sino también sin mi consentimiento” (31) Los jefes militares conservadores que estaban ganando la guerra (principalmente el General Próspero Pinzón) no querían la paz y apoyaban a Arístides Fernández, lo que explica el nuevo giro de Marroquín.
Era natural que Martínez Silva, Abadía Méndez y Quintero Calderón presentaran renuncia de sus cargos; lo hicieron el 7 de septiembre. Pocos días después, presentó renuncia Arístides Fernández. Marroquín guarda las apariencias y no acepta las renuncias presentadas. Pero nombra al General Próspero Pinzón Ministro de Gobierno; le da por escrito segura garantía de que no gobernará con los complotados del 31 de julio y le anuncia el próximo nombramiento de Carlos Martínez Silva (el más destacado jefe del cuartelazo) como embajador en Washington, (32) para alejarlo del teatro de los acontecimientos políticos.
La esperanza de paz se esfuma por completo. La guerra va a continuar con renovada ferocidad, pues hasta los liberales pacifistas reconocen que si no se lanzan a los campos de batalla, los espera el Panóptico. El cuartelazo del 31 de julio fue un acto de culminación en la pugna de históricos y nacionalistas conservadores, y al mismo tiempo, el aborto final de los males de la Regeneración. Al día siguiente del golpetazo, el Vicepresidente Marroquín engañaba a unos y a otros, valido de su duplicidad e inercia personal, que desembocaban en decisiones inesperadas. Caro califica la situación de “gobierno marroquinesco”, en un soneto satírico./ Fin de la trascripción
Nótese, comparando con los actuales tiempos, que si Martínez Silva no hubiera estado con la bendición de USA en el cuartelazo, no lo hubieran aceptado en su Capital. Lo corrobora uno de los más reciente sucesos de nuestra intrincada política manzanilla, que sin la bendición del Tio Sam nada camina, ahora se retiran visas o se presiona nombramientos, como el provocado en la reciente crisis Samper-Pastrana. Así hay muchos sucesos que concuerdan con que nada era fortuito y si obedecía a un Plan: Con los Nacionalistas, no se quedarían con el Canal y el Istmo, por lo tanto había que sacarlos del poder y que mejor que un golpe, tal como el propiciado a Chávez, pero hoy en día los descaros no pueden darse tan abiertamente y el Pueblo ya no traga entero como antes, por lo que corren estrategias paralelas y controlar la forma como se difunden o pasan en vivo por los medios noticiosos, pues sino en la Internet les quitan el telón.
~Fuentes citables:
(*) URL: <http://Tubara.homestead.com/Farsa.html>
(1) ‘Panamá en la Guerra de los Mil Días’:
<http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/guerramil1.pdf>
El Dr. Ricord, en la página 40 de este documento, cita lo siguiente: “El Ministro de Gobierno, Rafael M. Palacio, es quien verdaderamente actúa en plan de gobernante, y todos los Ministros tienen un facsímil de la firma de Sanclemente, para oficializar sus medidas”.
(2) Documento: “Régimen Político Colombiano 1”, por Enrique Quintero Valencia.
Publicado, por: ESAP-Escuela Superior de Administración Pública. Bogotá, Octubre de 2003. Cita: ‘Unidad 4-Del Liberalismo Federal al Centralismo Conservador’, página 161.
Extracto de la Cita: “MIGUEL ANTONIO CARO, prócer de la nacionalidad, y a quien se verá durante algún tiempo en la cúpula del poder o de la influencia política, fué sin duda un verdadero perito en maquinaciones. Caro en 1898 le rogó a través de comisionados, a Rafael Reyes, que viniera al país para tumbar a Sanclemente y sustituírlo. Reyes no aceptó derrocar al anciano, y Caro hizo elegir a otro anciano, a Marroquín, quien luego se rebeló y quiso hacer su voluntad. Entonces Caro lo depuso y entronizó a Sanclemente. Ante la imposibilidad de éste para gobernar, lo hizo Caro por intermedio del ministro de gobierno, un tal Rafael María Palacio”.
URL, para bajar documento: <http://www.esap.edu.co/ModulosAPT/Reg_Politico1.pdf>
(3) “Sanclemente, Marroquín, El Liberalismo y Panamá”:
<http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-s2/sancle/indice.htm>
~Notas al Calce:
a: Las citas 29 al 32, no aparecen reseñadas en los dos documentos del Dr. Ricord.
b: También, el documento de Quintero Valencia, en su Unidad: 3-‘Nueva Granada. La Economía del Petróleo’, en su página 127, cita erróneamente lo siguiente: ‘En 1993 el Congreso congeló las regalías debidas a los propietarios particulares del subsuelo de Cusiana, y posteriormente el Consejo de Estado definió en fallo que la propiedad del subsuelo es de la Nación con el carácter de patrimonio exclusivo. Este punto de vista fue reafirmado por la Constitución de 1991 en su articulo 332’.
Falso!, no por ignorancia, sino por su intención premeditada y con alevosía. Pues asevera un Hecho (fallo del CdE), como conocer una Acción (dizque reafirmada por la Carta del 91’) y todo lo remata cuando dice conocer el Articulo, pero no lo cita, ¿porqué?. Ya que el articulo 332, de nuestra Carta Magna (completo, no a medias), cita lo contrario y Usted mismo lo puede verificar, con una simple lectura del mismo, que reza: “Titulo XII. Del Régimen Económico y de la Hacienda Pública - Capitulo I. De las Disposiciones Generales: El Estado es propietario del Sub Suelo y de los Recursos Naturales no renovables, sin Perjuicio de los Derechos Adquiridos y Perfeccionados con arreglo a las Leyes pre existentes”/ Fin de la cita. Las letras con el énfasis, en negrilla o bold, es Nuestro.RJPC.